Esto es para los que buscan una pausa, un espacio, un rincón tranquilo en medio de todo el resto. Para los que todavía abren los ojos y dan gracias cada mañana. Esto es para todos ellos que se pintan la cara de alegría y salen al mundo todos los días sin importar nada.

Para los que tienen el corazón roto, para los que aún buscan a quien amar. Para el olvidado, para ese que fue discriminado y para el que fue amado. Esto también es para el que no discrimina, no mira lo externo y encuentra lo bello en todo, aunque esté muy muy oculto.

Para los que no necesitan hacer escándalos; llaman la atención con su presencia o su pasión por lo que hacen.  Los que no hablan palabrotas para demostrar carácter. Para esos que saben que la sabiduría y educación se encuentran lejos de la universidad y los grados.

Para los que extrañan al que ya partió y viven día tras día como si nada pero con un pedacito menos en su corazón. Para los que saben que esta vida es corta y aprovechan al máximo sus días.

Para esos que no tienen un cuerpo perfecto, pero cautivan con su ser entero.

Esto es para los que no han olvidado quienes son, los que todavía encuentran ese niñito ingenuo en el espejo, los que no dejan que el mundo aplaste sus sueños.

Para los que están surgiendo, para los que ya se equivocaron pero no han perdido la fe; para todos esos que ya se han vuelto a poner de pie.

Para los que cantan mal en la ducha, los que se comen todo y preguntan si el del lado se va a comer lo que le queda. Para los que lloran con videos en facebook, para los que intentan cocinar con youtube, y se maquillan con tutoriales pero nunca quedan como la youtuber.

Esto es para todos ellos que ven un prado y no dudan en tirarse de espalda, las que cortan flores para ponerse en el pelo, los que aman el olor a tierra mojada y todavía dan besitos en la frente. Para los que prefieren salir a mojarse en la lluvia y no importa que me resfríe. Para esos que toman fotos al atardecer con la esperanza que la foto muestre algo de lo que se ve con nuestros propios ojos, para darse cuenta después que es casi imposible.

Para los que aún juegan, para esos a los que ya llaman “viejos”, pero están lejos de sentirse así. Para ti que estás triste, o peor aún, deprimido…

Para todos ustedes, cada uno de estos simples dibujitos; mis “Capachitos”, cargados de paz, risas y mucho cariño.